La anestesia en una intervención de cirugía estética

El mundo de la anestesia genera muchas dudas y miedos ya que se trata de una especialidad poco conocida y debido a la gran desinformación que existe sobre ella.

En nuestro equipo contamos con médicos especialistas en anestesiología que trabajan en todo momento con el paciente monitorizado para controlar y vigilar el correcto funcionamiento de los órganos vitales del paciente.

Cuándo un paciente valora tomar la decisión de someterse a una intervención de cirugía estética uno de los factores que le dan más respeto es el tema de la anestesia. Entrar en un quirófano siempre impone, y en nuestro equipo somos conscientes de ello, por lo que nos gusta dar a nuestros pacientes la máxima información del procedimiento para aumentar su tranquilidad y confianza.

En toda intervención quirúrgica hay siempre presentes dos médicos: el cirujano y el anestesiólogo. El cirujano es el encargado de resolver el problema o la necesidad por la que el paciente entra en el quirófano, y el anestesiólogo tiene la misión de aliviar y

Entrar en un quirófano siempre impone, y en nuestro equipo somos conscientes de ello, por lo que nos gusta dar a nuestros pacientes la máxima información del procedimiento para aumentar su tranquilidad y confianza.

prevenir el dolor durante y después de la intervención, además de la vigilancia y mantenimiento de la fisiología normal del paciente, que quiere decir, el estado de cada órgano vital: función cardiaca, respiratoria, renal, cerebral y hepática. El control de cada uno de estos órganos se lleva a cabo gracias a la monitorización cardiovascular y respiratoria, de la profundidad anestésica o hipnótica y de la posibilidad de extraer analíticas al paciente para asegurar su bienestar.

Que una técnica anestésica sea segura en todos los aspectos depende del anestesiólogo y de la elaboración de un plan anestésico preoperatorio. No hay un fármaco anestésico estándar para todos los pacientes. La elección del tipo de anestesia requerida en cada situación va a depender principalmente de dos variables: el tipo de intervención quirúrgica y de la existencia o no de patología base del paciente. Todo plan anestésico se acomoda al estado fisiológico basal de cada paciente.

No existe un farmáco anestésico estándad, el tipo de anestesia depende de l intervención quirúrgica y del estado de salud de cada paciente.

Antes de toda intervención se realiza una evaluación preanestésica, realizada en la consulta del anestesiólogo para establecer una relación médico-paciente, conocer el tipo de intervención quirúrgica y las condiciones médicas del paciente. Con esta información se desarrolla un plan de manejo de los cuidados anestésicos. Las pruebas complementarias que se realizan son una analítica completa, electrocardiograma y radiografía de tórax. Existen excepciones en las que el especialista puede considerar añadir alguna prueba más para completar el estudio del paciente.

Antes de la operación es requisito indispensable guardar ayuno de sólidos y líquidos entre 6 y 8 horas previas a la intervención. El objetivo de este ayuno es evitar el paso del contenido de restos alimenticios del estómago a las vías respiratorias durante la anestesia, ya que el paciente al estar dormido no podrá tragar ni toser.

Una vez terminada la operación el paciente pasa a la unidad de cuidados postanestesia o unidad de recuperación postanestesia. Esta unidad está diseñada para proporcionar una monitorización continua y dar asistencia a todos aquellos pacientes que se recuperan de la anestesia general, regional o de la sedación, proporcionando seguridad en el tránsito entre la anestesia y el estado de despertar completo, antes de que los pacientes sean referidos a otras áreas donde ya no requerirán monitorización. Es un área vigilada por anestesiólogos, y que cuenta con personal de enfermería y auxiliares entrenados. El despertar de una anestesia general, una vez finalizada la intervención, siempre se produce en quirófano para prevenir complicaciones inmediatas, vigilados por el anestesiólogo y con total confort del paciente.

En resumen podemos decir que el papel del anestesiólogo es elegir e inducir el tipo de anestesia que se va a necesitar durante una intervención quirúrgica, mantener en ese estado al paciente durante toda la operación al mismo tiempo que controla, vigila y mantiene el correcto funcionamiento de los órganos vitales, y por último, revertir el estado anestésico del paciente al final de la intervención.

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